Cómo bajar de grasa (sin perder músculo)
Perder grasa es, en el fondo, comer un poco menos de lo que gastás durante suficiente tiempo, mientras entrenás fuerza para conservar el músculo. No hay alimentos mágicos ni quemadores: hay un déficit calórico moderado, proteína alta y constancia.
Cómo hacerlo, paso a paso
Armá un déficit calórico moderado
Comé alrededor de 300–500 kcal por debajo de tu mantenimiento. Un déficit agresivo hace que pierdas músculo y que abandones. Calculá tu punto de partida y ajustá según cómo evoluciona tu peso semana a semana.
Priorizá la proteína
Apuntá a 1,6–2,2 g de proteína por kg de peso por día. La proteína protege el músculo en déficit y te mantiene saciado, que es la mitad de la batalla.
Entrená fuerza 3–4 veces por semana
El entrenamiento de fuerza le dice a tu cuerpo que conserve el músculo mientras perdés grasa. Sin él, parte del peso que baja es masa muscular. El cardio suma gasto, pero la fuerza es la base.
Sumá movimiento diario (NEAT)
Caminar, moverte y no pasar el día sentado gasta más calorías que casi cualquier sesión de cardio. Apuntá a un piso de pasos diarios que puedas sostener.
Medí la tendencia, no el día
El peso sube y baja por agua, sal y digestión. Registrá tu peso varias veces por semana y mirá el promedio: eso es lo que de verdad se mueve.
Errores comunes a evitar
Convertí esto en tu plan
Kora toma tu objetivo, tu nivel y tu equipo y te arma el entrenamiento y la nutrición a tu medida — y la recalibra cada semana según cómo venís.
Preguntas frecuentes
No. La grasa se pierde de todo el cuerpo a la vez, según tu genética; no se puede reducir de forma localizada. Hacer mil abdominales no quema la grasa de la panza.
No aporta ninguna ventaja real para perder grasa frente a hacerlo comido. Lo que importa es el total de calorías del día, no el momento del cardio.
Si tu peso promedio no baja durante 2–3 semanas seguidas, recortá unas 150–250 kcal o sumá movimiento. No lo toques antes: dale tiempo a la tendencia.