HIIT vs cardio continuo: ¿cuál quema más grasa?
El HIIT (intervalos de alta intensidad) promete quemar más en menos tiempo; el cardio continuo de baja intensidad (LISS: trotar suave, caminar rápido, bici tranquila) es más largo pero más llevadero. La ciencia es tranquilizadora: si igualás el gasto calórico, los dos sirven para perder grasa. La diferencia real está en el tiempo que tenés y en cuánta fatiga podés recuperar.
Para perder grasa con poco tiempo, el HIIT rinde más por minuto. Para sumar volumen de cardio sin robarle recuperación a tus pesas, el continuo es más inteligente. La mayoría gana combinando: 1-2 HIIT cortos + caminatas.
HIIT vs Cardio continuo, cara a cara
Elegí HIIT si…
Elegí cardio continuo si…
En resumen
No es HIIT o continuo: es la dosis justa de cada uno. Meté 1-2 sesiones cortas de HIIT si te sobra recuperación, apoyá el resto en caminatas y cardio suave, y no dejes que el cardio te coma las piernas para el día de pierna. Kora regula esa carga según cómo venís entrenando.
Rutinas para ponerlo en práctica
Preguntas frecuentes
¿El HIIT quema grasa después de entrenar (efecto EPOC)?
Sí, el HIIT deja un consumo de oxígeno elevado un rato después, pero ese 'extra' suele ser modesto: unas pocas decenas de calorías, no lo que promete el marketing. Igual sirve, sobre todo por lo que ahorrás en tiempo.
¿Puedo hacer HIIT todos los días?
No es lo ideal. El HIIT es muy demandante y compite con la recuperación de tus pesas. Con 1-2 sesiones por semana alcanza; el resto del cardio conviene que sea de baja intensidad.
Soy principiante, ¿arranco con HIIT?
Mejor no de entrada. Construí una base con cardio continuo y algo de fuerza, y sumá HIIT cuando tu corazón y tus articulaciones estén listos. Así evitás lesiones y lo disfrutás más.
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